El gran cementerio de medusas de España

Eduardo Mayoral

Creyeron que eran marcas de hombres prehistóricos, pero resultó ser uno de los yacimientos de medusas más grandes y raros del mundo: murieron en masa.

Los cuerpos de las medusas quedaron enterrados, según el catedrático de Paleontología de la Universidad de Huelva, Eduardo Mayoral, en una playa y tras un episodio tormentoso, hace más de 500 millones de años.

Fuente: ##//www.juntadeandalucia.es/medioambiente/web/Bloques_Tematicos/Patrimonio_Natural._Uso_Y_Gestion/Espacios_Protegidos/publicaciones_renpa/investigacion_cientifica_s_norte/05_medusas.pdf##Junta de Andalucía##

Fuente: ##//www.juntadeandalucia.es/medioambiente/web/Bloques_Tematicos/Patrimonio_Natural._Uso_Y_Gestion/Espacios_Protegidos/publicaciones_renpa/investigacion_cientifica_s_norte/05_medusas.pdf##Junta de Andalucía##

La explosión de la vidaEl estrato geológico de Constantina (Sevilla) tiene unos 540 millones de años de antigüedad. Corresponde al inicio del Periodo Cámbrico, un momento extraordinario en que se diversificó la vida en la Tierra en poco tiempo. Es la “explosión cámbrica de la vida”.

Aparecieron, sin que haya precedente, casi todos los grandes grupos biológicos actuales. El yacimiento de medusas podría arrojar luz sobre este periodo excepcional.

Los fósiles alcanzan los 550 millones de años de antigüedad. El yacimiento de Constantina, municipio sevillano, ha registrado incluso marcas del oleaje. Se llaman ripples de oscilación. Los ripples y los enormes fósiles de medusas dan cuenta de un mundo desaparecido y fascinante.

La Capilla Sixtina de la Paleontología

La prensa llamó al lugar la Capilla Sixtina de la Paleontología. No es una exageración: en Constatina hay 90 ejemplares de hasta 88 cm de diámetro. Eran medusas enormes. El hallazgo es único en Europa y sólo comparable en el mundo con otros dos situados en China y Estados Unidos.

El interés del yacimiento “radica en el tamaño anómalo de las medusas, el número de ejemplares [una de las mayores concentraciones del mundo] y la singularidad de su morfología”, según el doctor Eduardo Mayoral, catedrático de Paleontología en la Universidad de Huelva.

La Piedra Escrita de Constantina

Las marcas circulares de Constantina se interpretaron como símbolos escritos de los hombres primitivos. Eran los primeros años de los noventa. Los vecinos llamaron al lugar “La Piedra Escrita”. Algunos incluso lo relacionaron con fenómenos paranormales.

Fuente: ##//www.juntadeandalucia.es/medioambiente/web/Bloques_Tematicos/Patrimonio_Natural._Uso_Y_Gestion/Espacios_Protegidos/publicaciones_renpa/investigacion_cientifica_s_norte/05_medusas.pdf##Junta de Andalucía##

En junio de 1990, Eduardo Mayoral y Eladio Liñán visitaron por primera vez el yacimiento. Las marcas se reconocieron como impresiones de organismos blandos, tipo medusoide. Una rareza.

El yacimiento está en Constantina, municipio de Sevilla, a 2 km del Cerro de la Víbora y en una finca privada denominada “El Revuelo”.

Es uno de los lugares más famosos del Geoparque de la Sierra Norte. Es más: el yacimiento fue decisivo para la calificación de Geoparque europeo.

El profesor Eduardo Jesús Mayoral Alfaro lamenta el estado de conservación del yacimiento: “Aunque se hizo una limpieza hace años, la desidia por parte de la Junta ha sido manifiesta y con el paso del tiempo se va degradando poco a poco”, señala Mayoral.

El esfuerzo del académico y otros voluntarios comprometidos ha mejorado las condiciones del lugar. “Existe desde hace varios años un proyecto de limpieza, mejora y accesibilidad al yacimiento para su visita al público en general”.

Se prevé declarar el yacimiento como Monumento Natural. Los estudios del catedrático Eduardo Mayoral comenzaron en 1992. Los fósiles pudieron permanecer más de 500 millones de años, pero quizás no soporten un siglo más desatendido.

Más información | Medusas del Cámbrico inferior de Constantina (.pdf)

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Descubren las huellas más antiguas de vida sobre tierra firme

Han encontrado fósiles de microorganismos que vivieron hace 3.480 millones de años en aguas termales. Solo se conocen seres vivos más antiguos entre los que vivieron en océanos.

  • Crestas en el cratón de Pilbara, al oeste de Australia, donde se han encontrado los restos
Crestas en el cratón de Pilbara, al oeste de Australia, donde se han encontrado los restos – Kathleen Campbell

Parece que una carambola milagrosa permitió que hace unos 4.000 millones de años la vida apareciera en la Tierra, cuando el Sistema Solar estaba recién nacido y apenas tenía 500 millones de años. Las condiciones químicas y físicas del planeta eran las adecuadas, y la vida se apañó para sobrevivir al Gran Bombardeo de asteroides que asoló la superficie. Parece también que otros lugares del Sistema Solar, como Marte, no fueron tan afortunados y que el agua se evaporó, pero en nuestro planeta azul la semilla de la vida germinó.

Desde entonces, el Sol ha vivido casi la mitad de su vida, y continentes enteros de la Tierra se han movido y hasta han desaparecido de la superficie. Aún así, los científicos saben que en algunos lugares muy concretos hay rocas excepcionalmente antiguas, que esconden en su interior los secretos de formas de vida que vivieron hace miles de millones de años. En un estudio publicado recientemente en la revista Nature Communications, los investigadores han informado del hallazgo de las huellas dejadas por una forma de vida primitiva que vivió hace 3.480 millones de años, y que se ha convertido en el ser vivo terrestre más antiguo descubierto nunca. Solo le superan en edad fósiles de formas de vida que vivieron en los océanos primitivos.

«Nuestro descubrimiento no solo aumenta la antigüedad de la vida de las aguas termales (“hot springs” en inglés), además indica que la vida estaba presente sobre la superficie terrestre mucho antes de lo que se pensaba, en concreto unos 580 millones de años antes», ha dicho Tara Djokic, estudiante de doctorado en la Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia) y primera autora del estudio. De hecho, hasta ahora los restos más antiguos de vida en tierra firme eran los que están en Sudáfrica y tienen entre 2.700 y 2.900 millones de años.

La investigadora Tara Djokic en el cratón de Pilbara
La investigadora Tara Djokic en el cratón de Pilbara– Dale Anderson

La importancia de esto radica en que la hipótesis más aceptada sobre el origen de la vida en la Tierra plantea que los primeros microorganismos se desarrollaron o aparecieron en los océanos, en concreto junto a chimeneas hidrotermales. Pero al encontrar formas de vida tan antiguas sobre tierra firme, gana peso la idea de que quizás fuera allí donde ocurriera antes, en opinión de Djokic. Eso o que aparecieran simultáneamente en ambos lugares.

Los investigadores examinaron depósitos muy antiguos, de cerca de 3.500 millones de años de edad, situados en la Formación Dresser, en pleno cratón de Pilbara, uno de los lugares del mundo donde se pueden encontrar las rocas más antiguas. La región se encuentra al noroeste de Australia, y junto al cratón de Kaapvaal, permite obtener muestras de rocas que pertenecen al eón Arcaico, con una antigüedad de hasta 3.600 millones de años.

Cratón de Pilbara (coloreado en rojo), al noroeste de Australia
Cratón de Pilbara (coloreado en rojo), al noroeste de Australia– HESPERIAN/WIKIPEDIA

Hasta ahora, se pensaba que esos depósitos se habían formado bajo el agua del océano. Pero al analizar la acumulación de un mineral vinculado con la actividad hidrotermal en la superficie terrestre, la geiserita, los autores concluyeron que estos depósitos estaban emergidos hace 3.500 millones de años y que formaban parte de una formación de aguas termales.

Aparte de esto, los autores encontraron unas burbujas y texturas en empalizada, formadas por micoorganismos, en el interior de las rocas de este depósito. Estas huellas se encontraron dentro de unos estromatolitos, unas estructuras fósiles que se asemejan a rocas compuestas por la acumulación de múltiples capas al estilo de una cebolla. Estas rocas se forman gracias al crecimiento de comunidades de microorganismos, que van creciendo hacia arriba y apilándose unos sobre otros, y a causa de un proceso de fosilización.

Burbujas acumuladas en los depósitos del cratón de Pilbara. Evidencia más antigua de vida primitiva en tierra firme
Burbujas acumuladas en los depósitos del cratón de Pilbara. Evidencia más antigua de vida primitiva en tierra firme– UNSW

«Esto muestra que una diversa variedad de vida existió ligada al agua dulce, en tierra, muy al comienzo de la historia de la Tierra», ha dicho Martin Van Kranendonk, coautor del estudio y también investigador en la Universidad de Nueva Gales del Sur.

En opinión de Ricardo Amils, catedrático de microbiología de la Universidad Autónoma de Madrid, este trabajo «contribuye a romper el dogma sobre el origen de la vida en los océanos». Sin embargo, ha recordado que hay otras opciones sobre el origen de la vida, relacionadas con la aparición de la vida en el subsuelo de la Tierra, «asociada a minerales, protegida de impactos meteoríticos y radiación ultravioleta y que posteriormente colonizó otros ambientes».

De la Tierra a Marte

Las repercusiones de este trabajo no solo se quedan en la Tierra. Los autores también han explicado que este descubrimiento tiene implicaciones para la búsqueda de vida más allá de la Tierra. Si la vida estaba presente en aguas termales hace 3.480 millones de años en la Tierra, ¿podía estar presente en Marte en el mismo momento, antes de que el planeta rojo perdiera su atmósfera y el agua líquida de su superficie?

«Los depósitos de Pilbara tienen la misma edad que gran parte de la corteza de Marte, lo que convierte a las regiones donde hubo aguas termales en el planeta rojo en un objetivo muy interesante en nuestra misión de buscar vida allí», ha explicado Kranendonk. De hecho, la misión Mars2020 de la NASA tiene entre sus próximos puntos de aterrizaje posibles los montes Columbia, una zona en la que se cree que pudo haber aguas termales en el pasado.

Descubren en India la planta fosilizada más antigua: 1.600 millones de años

14895114294635Radiografía (con colores falsos) del fósil de alga roja. STEFAN BENGTSONUN

Un fósil (posiblemente un alga roja) muestra que la vida multicelular surgió antes de lo que se creía.
AMADO HERRERO

14/03/2017 19:00Las formas de vida complejas podrían haber existido en el planeta mucho antes de lo que se creía. El hallazgo de fósiles de algas rojas con una antigüedad de 1.600 millones de años, retrasa en 400 millones de años la aparición de organismos multicelulares en el árbol de la evolución. El descubrimiento, realizado por Investigadores del Museo Nacional de Historia de Suecia, se ha publicado este martes en la revista PLOS Biology.

Los dos tipos de fósiles hallados en rocas sedimentarias cerca de la localidad de Chitrakoot (India), suponen las formas de vida compleja más antiguas encontradas hasta el momento. El primero tiene forma de hilo, mientras que el segundo está compuesto por tejidos carnosos. Los especialistas suecos pudieron distinguir, en el interior de este último, estructuras internas y fuentes celulares características de este tipo de algas. Estas fuentes celulares son en realidad haces de filamentos que forman el cuerpo de tejidos carnosos.

Alga roja

La identificación de restos tan antiguos, en los que no existen trazas de ADN, es complicada y rara vez definitiva. “A medida que nos remontamos en el tiempo nos encontramos con mayores diferencias con las especies actuales y se hace más probable tratar con variedades extintas”, aclara Stefan Bengtson, profesor emérito de Paleozoología en el Museo de Historia Natural sueco.

Para una identificación más precisa, analizaron el interior del fósil utilizando microscopia tomográfica de rayos X de fuente sincrotrón, una nueva técnica que permite escanear los fósiles en tres dimensiones. “Las características coinciden con la morfología y la estructura de las algas rojas”, señala el investigador.

Gracias a esta tecnología se han podido observar también cloroplastos, un tipo de estructuras celulares que en los organismos complejos se ocupan de la fotosíntesis, lo que confirma que se trata vida multicelular. Asimismo, se detectaron otros conjuntos distintivos en el centro de las paredes celulares que, de acuerdo con los investigadores, coinciden con las que presentan las algas rojas. El proceso de datación, sin embargo, es mucho más exacto. “Se han utilizado técnicas radiométricas verificadas en varios laboratorios independientes, usando diferentes enfoques para fechar los depósitos de los fósiles, así como las rocas adyacentes”, afirma Bengtson.

Reorganizando el árbol de la evoluciónHace sólo unas semanas, un equipo del University College de Londres (UCL) hizo público el hallazgo en Canadá del fósil del organismo vivo más antiguo que se conoce, con una antigüedad de 3.800 millones de años. Sus descubridores sostienen, además, que formas de vida como la que hallaron en Quebec podrían haber ocupado rocas sedimentarias desde mucho antes incluso, unos 4.280 millones de años. Esto retrasaría cientos de millones de años la aparición de los primeros organismos unicelulares, formados a partir de células carentes de un núcleo (procariotas).

Por otro lado, la aparición de organismos complejos eucariotas, como las algas rojas, se había documentado hace 1.200 millones de años, 400 millones más tarde de lo que sugieren los fósiles hallados en la India. Los organismos multicelulares complejos, no serían comunes en el planeta hasta hace aproximadamente 550 millones de años, en la llamada explosión cámbrica. “Los nuevos hallazgos sugieren que seres multicelulares avanzados aparecieron al menos 1000 millones de años antes de la explosión cámbrica”, señala Bengston.

Los restos hallados en la India estaban incrustados en grupos de cianobacterias fosilizados en roca sedimentaria. Según explica Bengston “estas estructuras con forma de almohada forman las construcciones conocidas como estromatolitos”. Precisamente a este mismo tipo de organismos pertenecen los que, hasta este año, estaban considerados los organismos más antiguos conocidos, hallados en Warrawoona (Australia) y datados hace 3.500 millones de años.

De confirmarse los dos hallazgos, publicados por los investigadores suecos e ingleses, los conocimientos que tenemos sobre las primeras ramas del árbol de la vida podrían necesitar una revisión. “Estos descubrimientos suponen retrasar el reloj en acontecimientos evolutivos capitales”, concluye el investigador.

Fuente: http://www.elmundo.es/ciencia/2017/03/14/58c8249ee2704e82588b46b4.html

Desentierran en Canadá el fósil más antiguo de la Tierra

El hallazgo de bacterias de hace 3.770 millones de años sugiere que la vida pudo surgir de fuentes hidrotermales marinas poco después de la formación del planeta.

Rocas donde aparecieron los fósiles en Quebec (Canadá)
Rocas donde aparecieron los fósiles en Quebec (Canadá) – Dominic Papineau
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Tubos de hematita, los fósiles más antiguos del mundo
Tubos de hematita, los fósiles más antiguos del mundo– Matthew Dodd

La revista «Nature», una de las grandes publicaciones científicas, anunciaba hace unos meses el hallazgo de los fósiles de unos microorganismos de hace 3.700 millones de años preservados en rocas del espectacular paisaje de Isua, en Groenlandia. El descubrimiento anticipaba en 220 millones de años la evidencia de vida más antigua conocida hasta entonces. Pues bien, resulta que hay que dar un paso un poco más atrás. Porque la misma revista da a conocer este miércoles la aparición de otros fósiles de al menos 3.770 millones de años. Estos restos han sido desenterrados por un equipo internacional de científicos en el llamado cinturón Nuvvuagittuq, un fascinante rincón geológico en Quebec (Canadá) que se remonta a los orígenes de la Tierra. El trabajo no solo sugiere que la vida pudo surgir y colonizar el mar pronto tras la formación de nuestro planeta, sino que quizás otros mundos similares al nuestro en el pasado pudieron pasar también por procesos similares.

Filamentos dejados por los fósiles
Filamentos dejados por los fósiles– M. Dodd

Lo que ahora han visto los investigadores son filamentos y tubos diminutos encerrados en capas de cuarzo que, según concluyen, fueron creados por bacterias que vivían en el hierro. Nuvvuagittuq contiene algunas de las rocas sedimentarias más antiguas conocidas en el planeta. Probablemente, formaban parte de un sistema de fumarolas o fuentes hidrotermales en el océano donde abundaba el hierro, un hábitat idóneo para las primeras formas de vida hace entre 3.770 y 4.300 millones de años.

«Nuestro descubrimiento apoya la idea de que la vida emergió de respiraderos hidrotermales en el fondo marino, poco después de la formación de la Tierra. Esta rápida aparición de la vida se ajusta con el reciente descubrimiento de montículos sedimentarios f0rmados por microorganismos de 3.700 millones de años de edad», explica Mateo Dodd, autor del estudio actual e investigador del University College de Londres (UCL), en referencia a los hallazgos de Groenlandia. Antes, los microfósiles más antiguos de los que se tenía constancia fueron encontrados en el oeste de Australia y estaban fechados en 3.460 millones de años, pero algunos científicos creen que podrían ser simplemente rocas.

Para evitar equívocos, el equipo dirigido por el UCL estudió de manera sistemática las formas de los tubos y filamentos, hechos de hematita, una forma de óxido de hierro, encontrados en Canadá. El objetivo era descartar si podrían haber sido creados por los cambios de temperatura y presión en la roca durante el enterramiento de los sedimentos, pero encontraron esa posibilidad improbable.

Al contrario, los investigadores dicen que hay pistas de una actividad biológica, ya que las estructuras se asemejan mucho a las que dejan las bacterias oxidantes de hierro que habitan cerca de otras fuentes hidrotermales en la actualidad. Además, han aparecido junto al grafito y minerales como el carbonato de apatita que se encuentran en la materia biológica, incluidos los huesos y los dientes, y que con frecuencia se asocian con los fósiles. Otras estructuras en los fósiles también sugieren que la hematita se formó cuando las bacterias que oxidan el hierro para obtener energía quedaron fosilizadas en la roca.

Vida en Marte

«Encontramos filamentos y tubos dentro de estructuras de centímetros de ancho llamadas concreciones o nódulos, así como otras estructuras esféricas pequeñas, llamadas rosetas y gránulos, las cuales creemos productos de la putrefacción. Son idénticas a las de las rocas más jóvenes procedentes de Noruega, la zona de los Grandes Lagos de América del Norte y Australia Occidental», explica el también autor del trabajo Dominic Papineau, de la UCL y el Centro de Nanotecnología de Londres. «El hecho de que hayan sido desenterradas de una de las formaciones rocosas más antiguas conocidas sugiere que hemos encontrado evidencia directa de una de las formas de vida más antiguas de la Tierra. Este descubrimiento nos ayuda a reconstruir la historia de nuestro planeta y la notable vida en él, y ayudará a identificar los rastros de vida en otras partes del Universo», señala.

Como añade Dodd, «la vida se desarrolló en la Tierra en un momento en que Marte y nuestro planeta tenían agua líquida en su superficie, lo que plantea preguntas interesantes para la vida extraterrestre. Por lo tanto, esperamos encontrar evidencia de vida pasada en Marte hace 4.000 millones de años, o si no, la Tierra pudo haber sido una excepción especial».

 

El Jardín secreto de Ediacara y el origen de la vida compleja

Por edades, la vida en la Tierra y su origen ha sido un gran fascinación para la humanidad. La ascendencia de la mayoría de los animales se puede remontar de nuevo a hace 541 millones de años – cuando un evento llamado explosión cámbrica abruptamente dio a luz a una miríada de criaturas conocidas en el mar. Era un momento en que los antepasados de los cangrejos, almejas y medusas dominaron los océanos. Poco sabía la gente, hubo un tiempo antes del Cámbrico donde la vida se parecía a nada de lo que existe hoy en día.

En 1946, el gobierno australiano envió un geólogo para inspeccionar las minas abandonadas en las colinas de Ediacara. Este hombre, Reg Sprigg, descubrió una ladera cubierta de trozos de areniscas erosionadas que le parecía muy viejo. Estas piezas fueron muy plana, como si fueran fragmentos de una superficie del fondo marino antiguo.

Entonces se acordó de los fósiles que vio cerca de Adelaida, muy bien conservada en piezas similares de areniscas. A pesar de que los paleontólogos dijeron que la alternancia entre las rocas de piedra arenisca es poco probable que revele cualquier fósil, que quería investigar las piezas en Ediacara de todos modos. Efectivamente, se descubrió entonces un patrón circular en una de las rocas que sospechaba que eran los restos de una criatura similar a las medusas. En un artículo que publicó en una revista científica, ha dado a este fósil palma de la mano el nombre Ediacaria .

Para su decepción, el mundo respondió con un silencio descorazonador. Nadie había descubierto nunca ningún rastro de vida más allá de los organismos hora de rocas tan antiguas como los que hay en las colinas de Ediacara. fósiles de Sprigg, proclamó el mundo, no era más que residuos de reacciones inorgánicas en lugar del cuerpo de un ser vivo. Durante décadas, Sprigg y su “medusas” fueron ignoradas por los científicos.

Una serie de organismos de Ediacara

Franz Anthony

Once años más tarde, en el bosque de Charnwood de Inglaterra, tres estudiantes de la escuela secundaria fueron escalada en roca, cuando vieron una impresión en forma de fronda en una de las rocas. A diferencia de las colinas de Ediacara, la geología del Reino Unido fue bien estudiado. Fue conocido por todos que las rocas en el bosque eran demasiado viejo para contener fósiles, por no hablar de las plantas.

Este fue un hecho conocido a Roger Mason, miembro del trío. Hizo un roce de esta peculiar fósil y lo mostró a un geólogo local que luego publicó este hallazgo, que inmediatamente despertó la curiosidad.

Tuvieron que pasar otros dos años hasta que el paleontólogo Martin Glaessner, en 1959, finalmente se dio cuenta de su relación con la “medusa” de Sprigg. También sacó a la luz otros dos fósiles fronda similar descubiertos a finales de 1920 en Namibia que se asemejaba a la encontrada en Charnwood.

En ese momento, se sabía que la vida después de la explosión cámbrica sólo representa el 10% de la larga historia de la Tierra. Sin embargo, nadie había encontrado nunca ninguna evidencia de organismos macroscópicos de este largo período – que está delante de la “fronda” Charnwood volvió a las tablas. La vida compleja antes del Cámbrico, Glaessner declaró, existía.

Como un guiño a las colinas de Australia, donde Reg Sprigg descubrió por primera vez su “medusas”, este periodo se le dio un nombre formal: el Período Ediacaran.

Charnia

Franz Anthony

Charnia fue el nombre dado al fósil fronda por Trevor Ford, el geólogo que publicó hallazgo de Roger Mason. Ford Originalmente se pensó que era un alga, aunque Glaessner señaló rápidamente que se trataba de un animal multicelular, la primera de su tipo a ser identificado. Charnia se cree que han vivido en ambientes de aguas profundas, lo suficientemente oscuro para evitar la fotosíntesis.

En su análisis, en comparación Glaessner Charnia a un animal similar que existe en la actualidad, el coral blando como de plumas conocida como una pluma mar. Las plumas de mar, junto con las medusas y anémonas de mar, conforman el grupo de los cnidarios. Se sospecha que es uno de los grupos más primitivos de todos los animales y que las formaciones de roca desde el Precámbrico, naturalmente, habría producido tales criaturas primordiales habitan en el mar.

hallazgos posteriores revelaron que las verdaderas plumas de mar aparecieron hasta mucho más tarde en la historia del planeta, lo que los parientes improbables. La forma en que crecen no parece coincidir tampoco. En esencia, sus similitudes no son nada más que una coincidencia – también conocido como evolución convergente.

Debido a la naturaleza granulosa de los fósiles, se sabe poco sobre su vida. Varios fósiles terminaron con una base de pomo que probablemente anclado sus cuerpos al fondo del mar, pero no parece tener ninguna boca o el intestino para la alimentación.

Algunos científicos argumentaron que Charnia y sus parientes absorben los nutrientes directamente del agua, pero en este momento nadie puede decir con seguridad. Todo lo que sabemos es que este peculiar estilo de vida parece ser una estrategia común adoptada por diversos organismos que viven en ese período.

Pteridinium (izquierda) y Tribrachidium (derecha)

Franz Anthony

Otro fósil notable que comparte este estilo de vida es Pteridinium . Casi como Charnia , este animal era superficialmente pluma-como la inmovilización con un ancla al fondo marino. Lo que lo diferencia de Charnia es cómo se posicionan los lóbulos a través de su cuerpo. A diferencia de la mayoría de animales actuales cuyos cuerpos se pueden dividir en lado izquierdo más o menos simétricas y lados derechos, Pteridinium brotó sus “volantes” en tres direcciones diferentes.

Como extravagante como parece, la simetría de tres veces no es única para Pteridinium y sus parientes cercanos. Un grupo de animales pequeños, redondeados que se asemejan a los erizos de mar llamados trilobozoa de alguna manera desarrolló la misma simetría. Un miembro de este grupo llamado Tribrachidium puso un giro literal a este plan corporal, creciendo tres estructuras de forma de brazo en espiral hacia fuera del centro de su cuerpo.

Si bien puede parecer como una característica trivial, este patrón de crecimiento atípico sugiere que estos animales son una curiosa reliquia del pasado. Pteridinium , Tribrachidium , y sus largas primos muertos nos dejaron muy pocas pistas para entender cómo vivían y quiénes son sus parientes vivos son.

Jardín de Ediacara

Franz Anthony

Poner particularidades físicas de lado, estos organismos eran una anomalía de otra manera. A lo largo de la historia de la Tierra desde el Cámbrico hasta la actualidad, las criaturas de cuerpo blando son notorios para morir sin dejar rastro. La falta de estructuras duras deje expuestos a olas, vientos y carroñeros, haciendo que muchos de ellos para disolver completamente después de la muerte.

En períodos geológicos posteriores, como la preservación de fósiles habría ocurrido solamente en lugares específicos dentro de marcos de tiempo específicos cuando las condiciones eran excepcionales. Sin embargo, estas criaturas enigmáticas ediacáricos parecían vivir en un momento extraño donde los elementos cooperaron para dejar sus marcas en los sedimentos en todo el planeta.

Su secreto, como parece, se encuentra en la superficie de estas criaturas mintieron sobre. La ausencia de animales que se mueven rápidamente permitió microbios para colonizar la superficie del fondo del océano, a continuación, crear una capa de secreción dondequiera que crecen. Tal capa adhesiva permite que el sedimento para estabilizar y actuó como un molde cuando los animales murieron en la parte superior de ellos. Esta edad fue el tiempo de la limo , donde el fondo del mar se llenó de sustancias pegajosas.

Una vida de ritmo lento tal, combinado con la falta de depredadores, es una característica única de este período. Como un guiño al Jardín del Edén bíblico, algunas personas se han referido a esta Tierra temprana pacífico como el Jardín de Ediacara .

Yorgia (izquierda) y Dickinsonia (derecha)

Franz Anthony

Cerca del final de la Ediacaran, la vida comenzó a elevar su ritmo. En Rusia, se encontró una losa de estera microbiana cubierto de manchas, rozó en una criatura capaz de movimiento. El culpable era un animal con forma de disco llamado Yorgia .

Que crece hasta 25 cm (10 pulgadas) de ancho, esta criatura era más grande que un plato de comida.Se divirtió estructuras en forma de nervios que irradiaban desde una línea central con una estructura similar a la cabeza en la parte delantera. El método de alimentación exacta aún no se conoce, pero algunos ejemplares de Yorgia probabilidad relativa ‘s llamada Dickinsonia se han encontrado con estructuras internas que se asemejaba a un sistema digestivo.

En la misma localidad, un animal diferente se encontró con evidencias de actividades de pastoreo.Kimberella parecía una babosa y con frecuencia se ha encontrado cerca de las marcas que se asemejan a los restos alimenticios de los más modernos babosas y caracoles.

A pesar de su aparentemente simple plan corporal, Kimberella difería bastante del resto de los organismos vivos junto a ella. Esto indica que, hace unos 555 millones de años, 14 millones de años antes del comienzo del Cámbrico, la vida había comenzado a evolucionar en diferentes formas y estilos de vida.

Kimberella

Franz Anthony

Irónicamente, también fue la evolución que puso fin a este período de paz. La aparición de las criaturas más rápidos en movimiento alrededor de hace 541 millones años agita el medio ambiente y las criaturas ediacáricos no podía mantenerse al día con el ritmo.

El desarrollo del movimiento permitido el florecimiento de los depredadores se alimentan de organismos más grandes y más nutritivas. Algunas criaturas cavado hondo en el suelo, mientras que otros se desarrollaron conchas para salvar sus vidas. Este fue el comienzo de la explosión cámbrica, donde los parientes conocidos más antiguos de los animales de hoy tomaron forma.

Dentro de los próximos millones de años, el Jardín de Ediacara desapareció, reemplazado por los rastreadores ingeniosos del Cámbrico. Esta es la primera extinción masiva en la Tierra, que es causada por los seres vivos en lugar de los desastres naturales.

En este punto, la relación entre el Ediacaran y criaturas del Cámbrico aún no se ha resuelto. Es posible que los animales emblemáticos de la Ediacara fueron exterminados por completo sin ningún tipo de descendientes vivos. Una cosa que sabemos con certeza es que las formas de vida poseen el poder de alterar su planeta para su propio beneficio, a expensas de los demás.

Si este escenario le suena familiar, tal vez reflexionar sobre nuestro pasado puede ayudarnos a planificar un futuro mejor.

Referencias

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Museos Leicester. 2011. “Los objetos Galería de dinosaurio estrella: La Charnia fósiles (Segunda parte: El futuro de laCharnia )”. Consultado el 21 de diciembre de 2016. https://www.youtube.com/watch?v=9Mr9R-kXX2g

Martin F. Glaessner. 1959. “Las faunas fósiles más antiguos de Australia del Sur.” Geologische Rundschau. DOI: 10.1007 / BF01800671.

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Crédito de la imagen: Franz Anthony

Entornos de Morella

Morella es un sitio de interes para la geología, en especial la formación Arcillas rojas de Morella en cuyos estratos se encuentran infinidad de fósiles y restos de dinosaurios como el Iguanadon y en menor cantidad restos de otras especies de dinosaurios.

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Paisajes desde Morella

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Fm.Arcillas de Morella y Fm.Xert

Discordancia angular Fm.Xert

Discordancia angular en la Fm.Xert

Fm. Arcillas Rojas de Morella

 

Mina la Parreta mostrando hacia la mitad del corte, el techo de la Fm.Morella

Desde los primeros estudios estratigráficos y paleontológicos, que datan
de principios del siglo XX, la Fm Morella se ha caracterizado por su coloración
rojiza y su contenido fósil. La mayor parte de sus depósitos se han interpretado
como continentales, aunque con intercalaciones locales de materiales
marinos. En esta unidad se da la paradoja de que muchos de los lugares
descritos con fauna de vertebrados continentales se encuentran en
depósitos interpretados como ambientes marinos poco profundos y de transición.
La sección del Mas de la Chimenea Alta es un ejemplo. Ésta contiene
yacimientos con fósiles de vertebrados que son claramente alóctonos, pero
también otros, con icnitas que permiten relacionar a los organismos con el
medio ambiente en el que vivían.

Flora y Fauna de la Formación Arcillas de Morella.

La Formación Arcillas de Morella es conocida por la fauna de vertebrados continentales que han sido hallados en las rocas que la forman, y sobre todo por la presencia de dinosaurios. Sin embargo en esta formación geológica tambien se han recuperado fósiles de vertebrados marinos, invertebrados, plantas, esporas, polen, dinoflagelados e icnofosiles, esto nos da una idea de algunos ejemplos de vertebrados y plantas presentes en esta zona del Cretácico Inferior (125 Ma).


Cinctorres



Video sobre el Iguanodon, el más representativo de la formación.

 

Lo más destacado de la imagen, los restos fósiles de vegetales
Algunas vetillas de carbon
Las distintas formaciones del entorno

Queda mucho por ver, como los distintos yacimientos del entorno y las demas Formaciones geológicas que se superponen a esta.

El caminar por los senderos de esté lugar es algo arriegado, por las cercas, el ganado, los toros y, hacer la siesta en el monte, podria hacer pensar a los buitres que estas ko y llevarte a su guarida para la cena. Pero tambien hay cosas buenas como el azul del cielo, y las brillantes estrellas en las noches sin luna, de tener ocasión se puede visitar el telescopio en Torremiro en noches señaladas como propicias.

En primavera hacia el verano tengo la intención de charlar largo y tendido con un hombre que tiene la experiencia y conoce al dedillo la geológia de estos parajes.

Como siempre gracias por seguirme y hasta pronto en mi  blog.

 

Georges Cuvier (1769-1832) el padre de la paleontologia

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Georges Léopold Chrétien Frédéric Dagobert Cuvier, barón de Cuvier, (Montbéliard, Francia, 23 de agosto de 1769 – París, Francia, 13 de mayo de 1832) fue un naturalista francés.
Fue el primer gran promotor de la anatomía comparada y de la paleontología. Ocupó diferentes puestos de importancia en la educación nacional francesa en la época de Napoleón y tras la restauración de los Borbones. Fue nombrado profesor de anatomía comparada del Museo Nacional de Historia Natural de Francia, en París.
Partiendo de su concepción funcional del organismo, Cuvier investigó la permanencia de las grandes funciones fisiológicas en la diversidad de las especies. Este “principio de correlación” actuaba como hilo conductor tanto de la anatomía comparada como de la paleontología. Así, -señalaba Cuvier- la predación implica un cierto tipo de dentición, un tubo digestivo capaz de asimilar la carne y miembros que permitan una locomoción adaptada a esa dieta.
Cuvier fue el primer naturalista en clasificar el reino animal desde el punto de vista estructural o morfológico que, no obstante, estaba completamente subordinado a la función. Su obra más importante fue el Regne animal distribué d’après son organisation (“Reino animal distribuido a partir de su organización”) que apareció en cuatro volúmenes en su primera edición en 1817 y en cinco a partir de la segunda edición (1829-1830).
Cuvier defendió el principio según el cual, teniendo en cuenta los datos proporcionados por la anatomía comparada, los animales debían ser agrupados en cuatro planes estructurales de organización (embranchements): vertebrados, moluscos, articulados y radiados. Cada uno de estos grupos se definía por una disposición particular de los sistemas esenciales entre los cuales se encontraban, fundamentalmente, los núcleos vitales, a saber, el cerebro y el aparato circulatorio. El resto de los órganos puede variar dentro de cada plan corporal, siempre respetando el principio de correlación.
Cuvier se oponía radicalmente al gradualismo, por lo que estos planes eran considerados irreductibles entre sí. Tanto su funcionalismo como su defensa de esta irreductibilidad le condujeron a una célebre polémica con Geoffroy Saint-Hilaire.
Cuvier jugó un papel crucial en el desarrollo de la paleontología. Gracias a su principio de correlación fue capaz de reconstruir los esqueletos completos de animales fósiles.
Partiendo de sus observaciones paleontológicas, Cuvier elaboró una historia de la Tierra fundamentada en el fijismo y el catastrofismo. Así, concibió la historia geológica como una historia puntuada por revoluciones o catástrofes. En tales períodos se habría producido la extinción de las especies hasta entonces existentes y su sustitución por otras. Estas nuevas especies procederían de otras regiones del planeta que se habrían salvado de la catástrofe. Así explicaba Cuvier los vacíos estratigráficos del registro fósil, que no parecían permitir la inferencia de una continuidad de las formas orgánicas.
Desde la perspectiva del catastrofismo, la edad de la Tierra no necesitaba ser excesivamente prolongada. De ahí que Cuvier abogara por sólo 6.000 años de antigüedad, lo que le enfrentó a Charles Lyell, cuyo gradualismo requería millones de años.
Esta defensa de la constancia de las especies y su oposición al gradualismo enfrentaron a Cuvier con la corriente transformista iniciada por Buffon y desarrollada ampliamente por Lamarck.
También estudió en Los Ángeles cuando su madre estaba por morir.
Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Georges_Cuvier

lo que dice la enciclopedia Micronet, sobre Cuvier.
Cuvier, Georges Leopold. Barón de (1769-1832)

& Naturalista francés, nacido en Montbéliard el 23 de agosto de 1769 y fallecido en París, víctima del cólera, el 13 de mayo de 1832. Es considerado el padre de la moderna Paleontología, al ser el primero en realizar estudios sobre anatomía comparada para reconstruir e interpretar fósiles, y también revolucionó el sistema vigente de clasificación animal de su época.

Ya desde su más tierna infancia se mostró dueño de una inteligencia privilegiada y de un interés desmedido por los fenómenos de la Naturaleza, que determinarían la que había de ser, andado el tiempo, su profesión. Sus primeros estudios en este campo los realizó en la Karlsschule de Stuttgart, junto al naturalista Kielmeyer, quien le enseñó las ciencias naturales. Pasó luego a la costa normanda, como preceptor de los hijos del conde de Héricy, y allí tuvo oportunidad de realizar estudios muy amplios sobre diversos grupos de animales marinos (crustáceos, moluscos, equinodermos, vertebrados y otros), cuyas conclusiones expuso en una serie de conferencias que dictó en este lugar.

Durante esta etapa entabló amistad con importantes científicos, entre ellos Geoffroy Saint-Hilaire, quienes le recomendaron para marchar a París, donde fue nombrado, en 1795, asistente en el Museo de Historia Natural, y allí empezó a reunir una colección de anatomía que fue la mejor de Europa. Ese mismo año fue miembro electo del Instituto Nacional de Francia, y su discurso de entrada fue un ensayo titulado Memorias sobre las especies de elefantes vivos y fósiles, trabajo de paleontología que luego se publicó con considerable éxito.

Ocupó después varios cargos: secretario perpetuo, desde 1803, de la Academia de Ciencias Naturales; en 1799 ocupó la cátedra de Anatomía Comparada en el Collège de France y, en 1802, sucedió a Mertrud en la dirección del Jardin des Plantes.

Finalmente, Napoleón le encomendó la dirección de la educación superior en Francia, cargo que ocupó, junto al de consejero de estado, incluso cuando a la caída del Imperio llegó la Restauración; además se le otorgaron los títulos de barón y de oficial de la Legión de Honor, la dignidad de par de Francia y, en los últimos meses de su vida, ministro del Interior.

Fue una de las más sobresalientes personalidades de su tiempo; ejerció sobre el ámbito científico tamaña influencia que se le denominó el dictador de la biología. Sus propias investigaciones en zoología y paleontología determinaron, en gran medida, las de sus contemporáneos. El objetivo de su obra era hacer de la anatomía la base de la clasificación y de la comprensión general del mundo animal. Fue el auténtico creador de la anatomía comparada y el gran impulsor de la paleontología en los mamíferos.

Defendió con gran tenacidad y firmeza dos ideas fundamentales, que matizan toda su obra: el creacionismo como origen de las especies (ver especie biológica), y, en consecuencia, el fijismo de éstas. En virtud de estos conceptos estableció el principio de correlación de formas, necesario para la finalidad de la Naturaleza, y del cual obtuvo un extraordinario partido, especialmente en sus estudios de los fósiles. Trabajando simultáneamente con fósiles y animales vivos, observó las evidentes relaciones existentes entre ellos; fundó un método para estudiar las especies extinguidas, basado en el conocimiento de las vivientes. Sus ideas fijistas sobre la evolución de las especies le llevaron a enfrentarse con Lamarck, polémica que finalizó con el triunfo de Cuvier, cuya autoridad científica era, en su tiempo, irresistible.

Entre las obras que escribió figuran: Lecciones de anatomía comparada, Teoría de los grandes cataclismos, Investigaciones sobre restos óseos fósiles y La sistemática del reino animal basada en la organización de los seres vivos, publicada en 1817; obra, ésta última, en la que resume los resultados de sus anteriores investigaciones y que sentó importantes bases para la clasificación natural de los animales.

GEORGES CUVIER
¿UN NOMBRE OLVIDADO EN
LA HISTORIA DE LA FISIOLOGÍA?
Gustavo Caponi
Universidade Federal de Santa Catarina, Brasil
Descargar o ver:  georges_cuvier en pdf

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